MVS

CIUDAD DE MÉXICO. En la Cámara de Diputados, en lo que va de la Legislatura, 42 de 500 congresistas han cambiado de bancada, por dos motivos centrales: acceder a la titularidad de la Mesa Directiva y diferencias políticas, lo que llevó a la organización Buró Parlamentario, que analiza y mide parte de la actividad en el Congreso de la Unión, a emitir una “Alerta Chapulín”.

Uno de los casos de “chapulineo” más particulares en el recinto, es el del diputado Jesús Pool Moo, que llegó a San Lázaro con la bancada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), por diferencias políticas quedó unas semanas como diputado sin partido y luego aceptó sumarse a la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Apenas se había integrado a las filas perredistas, en medio del pleito por la Mesa Directiva entre el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el diputado Pool Mo pasó en calidad de préstamo temporal, del PRD al PRI.

En ese transcurso, el legislador se contagió con Covid-19, convaleció, se recuperó y finalmente, regresó a la fracción del PRD.

De acuerdo a la “Alerta Chapulín”, otro de los congresistas que más se ha movido de una fracción parlamentaria a otra, es el actual integrante del Partido Verde (PVEM), Ricardo Gallardo, que inició la Legislatura en el PRD, después se declaró sin partido y luego se mudó al Ecologista.

El diputado Emmanuel Reyes, es otro de los congresistas que, al finalizar el primer año de la Legislatura, dejó la bancada del Sol Azteca, se mantuvo unos meses sin partido y luego se mudó al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Antes de integrarse oficialmente a esa fracción, Reyes Carmona mostró un notorio cambio en su postura política y comenzó a votar todo en línea con la mayoría en el recinto, así como a defender al presidente Andrés Manuel López Obrador.

El caso es el mismo para los también experredistas, luego diputados sin partido y finalmente morenistas, Luz Estefanía Rosas Martínez y Javier Salinas Narváez. Algo similar ocurrió con los polémicos diputados Héctor Serrano y Mauricio Toledo, quienes llegaron a San Lázaro con el PRD.

Al año de la Legislatura, salieron de esa fracción en desbandada y a finales de agosto pasado, se pasaron al Partido del Trabajo (PT), en el intento fallido de catapultar a esa bancada hacia la Mesa Directiva.

El diputado Manuel López Castillo, ya fue y vino de la fracción de Morena a la del PT arrancó la Legislatura como morenista, por unos meses fue petista, y el pasado 2 de septiembre, cuando se renovó la Mesa Directiva de San Lázaro, regresó a regañadientes a Morena.

A gritos y desde el Pleno, amagó con renunciar a esa bancada y retornar al PT. El legislador nunca concretó la amenaza y a disgusto, sigue en Morena.

El caso del diputado Luis Enrique Martínez Ventura, es exactamente el mismo, pero sin protestas. Al inicio de la Legislatura pasó de Morena al PT, y luego sin chistar, volvió a las curules morenistas.

En el caso del diputado Armando Javier Zertuche, hizo lo propio, sólo que él paso del PT a Morena y posteriormente, retornó al PT. De las distintas mudanzas entre fracciones, destaca la única cuyo motivo es el amor.

La diputada Irma Terán Villalobos llegó a San Lázaro con el PRI, y en febrero pasado, se trasladó a la bancada del Partido Encuentro Social (PES), un par de meses después de contraer nupcias con el coordinador Jorge Arturo Argüelles.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.