Foto: Jorge Luis Plata
Citlalli López

OAXACA, Oax. Delineada desde los escritorios y alejada de las realidades que viven las familias en Oaxaca, la plataforma Aprende en Casa, con la que México reinició el ciclo escolar 2020-2021, ha tenido como común denominador la frustración, estrés y llantos, tanto entre el estudiantado como entre las madres de familia, quienes en su mayoría quedaron al frente en este acompañamiento.

Al iniciar la segunda semana de clases, las dificultades se han ido acentuando al igual que los efectos en la salud emocional de las familias tanto en las que tienen las herramientas tecnológicas para las clases virtuales como en las que no las tienen.

Madres de familia han coincidido en señalar que el regreso a clases ha sido más complicado de lo que se esperaba desde el anunció realizado por el titular de la SEP, la realidad -indicaron- ha superado por mucho lo que se planteó como simplemente colocar a las niñas y los niños frente al televisor para aprender.

Montserrat Avendaño, quien es integrante del Centro Calpulli, organización dedica a la difusión de los derechos de las niñas, niños y adolescentes señala que este contexto destaca perfectamente las desigualdades sociales que violentan el derecho fundamental de la niñez a vivir una vida íntegra y digna.

“Los niños son la primera herramienta para la construcción de un mejor país, pero ¿en dónde se han dejado? ¿a dónde están dejando a las primeras infancias a quienes hay que darle una integridad y dentro de ésta una educación y salud mental?”, destacó.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.