Ilustración

Derivado de la pandemia se han incrementado los trastornos, las alteraciones de conducta

Citlalli López

OAXACA, Oax. La pandemia por el virus SARS-Cov-2 (COVIDd-19) ha trastocado la salud mental de todo el mundo colocándola en estado crítico.

Así, al conmemorarse este 10 de octubre el Día Mundial de la Salud Mental, Érika Ríos Santiago, responsable estatal de salud mental de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), destacó que hoy más que nunca es fundamental atender esta problemática que ha derivado en un incremento exponencial en el número de intentos de suicidio, depresión, trastornos de sueño y  transtornos alimenticios.

“Dirigir la mirada, la atención a lo que está pasando en nuestra salud mental, es relevante, es de alta importancia. Derivado de la pandemia se han incrementado los trastornos, las alteraciones de conducta, el consumo de sustancias psicoactivas, ideas suicidas, la salud mental se ha visto afectada”, subrayó.

Tras explicar que la salud mental es el equilibrio entre todas las áreas de la vida tanto social, emocional y conductual, Ríos Santiago destacó que es fundamental redoblar esfuerzos para su atención tanto a nivel individual, como familiar y social.

Es necesario -expuso- revisar cómo está afectando la presencia de la pandemia, el aislamiento, la pérdida de algún miembro de la familia, la pérdida de trabajo, el estrés, la dinámica al interior de la familia, las ideas de suicidio, la depresión, una serie de alteraciones presentadas justamente en esta época se exacerbaron y si se traían aumentaron.

Aunque no hay un indicador como tal que muestre el impacto de COVID-19 en la salud mental, el incremento de las llamadas telefónicas a la “Línea de la vida” 8009112000 muestran parte de las consecuencias. A nivel nacional se incrementó 50%, sostuvo Ríos Santiago.

En el caso del manejo de estrés, depresión, soledad y ansiedad, el aumento fue de 100%, lo mismo que en la violencia familiar.

“Para muchas generaciones esta pandemia representó una novedad, para toda la comunidad a nivel mundial representó incertidumbre, inseguridad, miedo a contagiarse, miedo a perder un familiar o a perder la propia vida”, destacó.

La especialista advirtió que, si la salud mental no es atendida, tarde o temprano se manifestará en insomnio, trastornos de alimentación, con depresión, tristeza, afectación en las relaciones emocionales.

Finalizó que es fundamental que las personas que se sientan con este tipo de afectaciones soliciten ayuda profesional.

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