Citlalli López

OAXACA, Oax. Las campañas de miedo para evitar que la gente salga a votar, así como el uso electorero de insumos para la prevención de la Covid-19, son dos de los demonios que podrían asomarse en las elecciones 2021, advirtió el analista político Uriel Pérez García.

El exconsejero del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), señaló que los partidos políticos y quienes militan en éstos históricamente han echado mano de viejas prácticas que más que estar encaminadas a ganar la simpatía del electorado, buscan desalentarla para que sea su voto duro el que se imponga en las urnas.

Este tipo de campañas podría darse desde la difusión de noticias falsas, exacerbar o sacar de contexto alguna nota periodística o la publicación en redes sociales de fotografías con concentración de gente haciendo pensar que es riesgoso salir a votar debido a la posibilidad de contagio.

La investigación El miedo y la ira como estrategia de campañas electorales realizado por Andrés Valdez Zepeda, destaca que “la construcción y el ejercicio del poder político se sustenta en parte, con base en la movilización de las emociones y sentimientos del ser humano. Ya no se apela a la razón sino al sentimiento y las emociones de la gente. En esta estratagema, el miedo como verdugo de la creatividad y la libertad social, se han instituido como instrumento paradigmático de la política”.

Y añade: “apelar al miedo y la ir de los votantes es una estrategia sumamente rentable desde la perspectiva electoral, ya que bien gestionadas este tipo de campañas tienen un efecto sumamente persuasivo en la conducta del elector”.

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