La Unidad Especializada para Atender Violencia de Género de la corporación es reconocida por participar en los talleres para atender este flagelo que atenta contra las mujeres

Patricia Briseño

OAXACA, Oax., “Me acuerdo que la golpearon, y quemaron con cigarrillos. El grito de auxilio alertó a los vecinos, toda vez, que en esta ocasión la mujer suplicó ayuda desde el interior de su vivienda, en la colonia El Paraíso, por lo que alguien urgió la intervención de la Policía Municipal de Santa Cruz Xoxocotlán”, comentó Margarita Juárez, oficial preventivo de esta corporación de la zona metropolitana de Oaxaca.

 “Fue muy impresionante encontrarla, inerme, con los signos vitales débiles. En ese momento actuamos rápido. Al ser el primer respondiente, entonces, requerimos a los paramédicos, una ambulancia y revisamos el área; intervenimos en la crisis, fungimos como una especie de contención, pues somos el primer contacto con la víctima”, recordó.

Con ocho años de experiencia, Margarita (nombre ficticio para salvaguardar su integridad) no sólo es una apasionada de su trabajo, sino también una de las integrantes de la Unidad Especializada para Atender Violencia de Género de la corporación, reconocida por participar en los talleres para atender este flagelo que atenta contra las mujeres de este municipio de desigualdades económicas.

“Lamentablemente, durante el último año probablemente por la pandemia del covid-19, hay un notable aumento en el número de casos de violencia contra la mujer, que se han denunciado a través de las diversas líneas telefónicas de auxilio a la población civil”, expuso la oficial, una de las nueve policías adscritas a la Unidad contra la violencia de género.

“Me preocupan los casos de violencia en donde los mismos familiares acosan a las víctimas y no se hacen las denuncias”, dijo.

No obstante, también reconoció carecen de un protocolo municipal para atender la violencia contra las mujeres, y por años tomaron como base el federal, que cumple con los requisitos necesarios para el actuar policial, pero no empata con la realidad de las comunidades oaxaqueñas.

Dado el incremento de la violencia, que en este municipio ha incremento en un 80% las llamadas y mensajes para solicitar ayuda por violencia por razón de género que pudieron haber terminado en feminicidio, elementos policiacos, aceptaron ser capacitados en materia de violencia de género, durante un periodo de seis meses.

Según Margarita, en época de pandemia, las medidas cautelares ordenadas por un juez a la corporación municipal, para resguardar a las víctimas de violencia de género, pasó de 30 a 80, por mes. Las y los oficiales además del trabajo del preventivo, y operativos extraordinarios, deben de estar pendientes de las beneficiaras.

“Créeme, yo proporciono mi número personal para que me puedan contactar, esto para brindar seguridad, confianza y rapidez a la llamada de auxilio, a cualquier hora del día”, dijo.

CAPACITACIÓN A “LOS PRIMEROS EN LLEGAR”

Eduardo Liendro Zingoni, coordinador del colectivo Diversidades y No Discriminación, asociación civil promotora de la equidad de género, el reconocimiento y el respeto de la diversidad cultural, étnica, nacional, sexual y de edad, ofrece capacitación a los elementos policíacos, y partir de sus inquietudes y experiencia del día a día, crear un diagnóstico y protocolo para los efectivos municipales.

“Desde el año 2007, como parte de la sociedad civil organizada tenemos como área prioritaria de acción a las regiones y pueblos del sureste de México que por su gran diversidad, riqueza cultural y desigualdad económica representan importantes desafíos en materia de equidad y no-discriminación”.

El también experto en nuevas masculinidades explicó que para crear formas de convivencias justas, equitativas e igualitarias; “consideramos fundamental erradicar todas las formas violencia, como la de género”.

“Después de varios años de trabajo, considero, la violencia contra las mujeres sucede de forma continua en tiempos de ‘paz’ y en tiempos de guerra o conflicto, y en tiempos de pandemia, como el covid-19”.

En entrevista, detalló que nos interesamos por trabajar con los policías por la importancia de ser los ‘primeros intervinientes’, es decir son los primeros en intervenir en caso de violencia contra las mujeres.

El municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, periférico a la capital del estado, abrió sus puertas para que su policía recibiera la capacitación y tengan herramientas para una mejor atención en casos de violencia, por razón de género.

Por ser uno de los municipios conurbados a la ciudad de Oaxaca –más de 90 mil habitantes con 240 policías, esto es, un policía para 388 personas–el actuar de la Policía ante la violencia de género nos parece de primera importancia. Con el apoyo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales, como organización no gubernamental, conseguimos recursos para cumplir esta meta.

EL SINUOSO CAMINO DE CAMBIO DE “CHIP”

A su vez, Claudia Ramírez Izúcar, investigadora en Políticas Públicas con Perspectiva de Género e integrante del mismo colectivo añadió que lasy los policías coincidieron que no es suficiente pintar dos o tres patrullas de rosa y designar personal que se dediquen exclusivamente a atender las denuncias y casos de violencia de género, sino que “toda la corporación (incluyendo mandos medios y cabildo) deberían de estar capacitados y sensibilizados a la atención de estos delitos”.

Resaltó que a pesar de sus múltiples tareas en las calles donde se dedican a prevenir el delito y garantizar la seguridad a su comunidad, el cuerpo policíaco (186 hombres y 54 mujeres) estuvieron de acuerdo en capacitarse en temas importantes en la actuación policial, por ejemplo, intervención en crisis, perspectiva de género, mediación y negociación.

Durante las sesiones presenciales de trabajo, las y los policías reconocieron yerros y aportaron su experiencia para elaborar el protocolo propio de la actuación de la policía municipal en atención y protección de las mujeres víctimas de violencia de género, así como la prevención de violencia feminicida.

Incluso, el cuerpo policiaco solicitó un directorio para apoyarse de otras instancias locales y federales, como refugios, encargadas del seguimiento de violencia de género, “lo que incorpora la empatía de las policías para quien lo padece”.

Tras seis meses de capacitación práctica, la oficial Margarita dijo que ella está satisfecha por empezar a cambiar ‘el chip’, es decir, “respetar a la víctima y evitar juicios de valor sobre la mujer, incluso cuando defiende a su agresor, a partir de un protocolo apegado a los derechos humanos y acorde a la realidad de Oaxaca”.

DATO:
El gobierno de Canadá es de los pocos en el mundo que ofrecen apoyo a las ciudadanas canadienses víctimas de violencia en el extranjero.

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