Foto: ilustración

MVS/ EFE

Más de 15 mil menores migrantes arribaron solos entre enero y febrero a la frontera norte mexicana en busca del sueño americano y otros 200 lo hicieron acompañados, según cifras oficiales de Estados Unidos.

De estos, más de un centenar llegaron hasta la violenta Ciudad Juárez y se convirtieron en el reflejo de un fenómeno creciente y extremadamente peligroso.

El pasado 31 de marzo, el Instituto Nacional de Migración (INM) informó que había localizado a un niño hondureño de cuatro años viajando solo cerca del río Bravo en Reynosa, en el estado de Tamaulipas. Iba con otras nueve personas, tres eran mujeres adultas, pero ninguna la reconoció como familiar.

Situaciones dramáticas como esta también acontecen del otro lado de la frontera, en Estados Unidos, donde este martes agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) rescataron a dos hermanos de 5 y 6 años abandonados por traficantes en un zona rocosa entre California y México.

Y días antes, un video del CBP reveló cómo traficantes de personas dejaban caer a dos niñas ecuatorianas, de 3 y 5 años, desde lo alto del muro fronterizo. “Solo Dios conoce el corazón de esas personas que dejan a sus hijos, quizás es la desesperación”, dijo este jueves a Efe Evelin Contreras, una hondureña de apenas 18 años que viaja con Daniel, su hijo de dos.

Evelin huyó de Honduras por la corrupción y la violencia. “No se puede vivir ahí”, remarcó la joven, hoy hospedada en un refugio de Ciudad Juárez llamado El Buen Samaritano y con el deseo de cruzar a Estados Unidos para dar una buena educación a su hijo.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.