Patricia Briseño

OAXACA, Oax., Las comunidades costeras de Oaxaca, tutoras de los manglares, conocidos como los bosques azules, uno de los hábitats más productivos y valiosos de la tierra, ante un escenario poscovid defienden su compromiso por la conservación de estos ecosistemas húmedos, favorables para las personas y el planeta.

A propósito del Día Mundial de la Tierra, y a un año de la pandemia por el nuevo coronavirus,  Agustín Reyes Sánchez, presidente de la Red de los humedales de la costa de Oaxaca  expuso que los miembros de esta organización civil, “hoy más que nunca”, están convencidos de seguir realizando acciones orientadas a fortalecer procesos locales y regionales de manejo, y conservación del medioambiente.

“Garantizar una naturaleza sana es clave para la salud pública, ya que reduce las enfermedades y promueve el bienestar. Los ecosistemas acuáticos, conocidos como espacios azules, y también los espacios verdes, mejoran la calidad de vida de las personas, sin dejar a nadie atrás”, dijo.

 Las raíces del manglar (del guaraní, ‘árbol retorcido’) son un hábitat valioso para los peces y crustáceos, son considerados como uno de los ecosistemas más productivos del planeta. Generan gran cantidad de materia orgánica en forma de hojarasca, flores, frutos, madera y corteza.

Los manglares son bosques que se ubican en las zonas costeras tropicales, en lugares inundados de forma temporal o permanente por aguas salobres (mezcla de agua dulce y salada). Son increíblemente eficientes para almacenar carbono. Estos bosques acuáticos son el hábitat de cangrejos, camarones, ostras, cocodrilos, cobras, lagartos, tortugas, monos, garzas, entre otros.

COMUNIDADES COSTERAS PRESERVAN LOS BOSQUES AZULES

Reyes Sánchez  también representante de  Servicios Ecoturísticos Cooperativa La Ventanilla, localizada a unos 15 minutos de Mazunte, en el municipio de Santa María Tonameca expuso que en la Red convergen una veintena de cooperativas hermanas abocadas a  conservar estos ecosistemas para el aprovechamiento sustentable, y en consecuencia, para el desarrollo económico y social de las comunidades asentadas en la región de la costa de Oaxaca.

“En más de una ocasión, resaltó, las comunidades han asumido por su cuenta tareas de rescate de la zona, como el manglar de la laguna de Ventanilla, en Santa María Tonameca, tras el saldo de los huracanes Paulina, en 1997, y años después, en junio de 2012, cuando Carlota destruyó más de la mitad de la zona”.

De igual manera, en 2013, las familias de San Pedro Tututepec advirtieron la agonía de las Lagunas de Chacahua por la deficiente planeación de obra, que estaban pudriendo los manglares y casi acabaron con la pesca. Autoridades municipales y pobladores formaron un frente para exigir la inmediata intervención del gobierno federal.

La sociedad cooperativa Ventanilla registró en el 2002 una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) y en el 2004 obtuvo el primer lugar a nivel nacional de Experiencias Exitosas en la conservación de Recursos Naturales en Comunidades Indígenas que otorga la Semarnat; al paso de los años, cosecha reconocimientos y menciones en el país y el extranjero.

Es miembro desde 2004 de la Red de humedales de la costa de Oaxaca y un modelo de desarrollo para sus más de 20 organizaciones afiliadas. La Ventanilla ha ofrecido su experiencia y conocimientos a cooperativas de la costa de Oaxaca y otros estados del país.

Asimismo, cuenta con la autorización legal  para el manejo y aprovechamiento del mangle rojo, y conservación del cocodrilo de río (Crocodylus acutus), tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) y venado cola blanca (Odocoileus virginianus acapulcensis).


En este mismo tema destaca la Sociedad Cooperativa Lagarto Real que realiza un programa de saneamiento, restauración y rehabilitación de este ecosistema, con el cual se ha hecho posible su recuperación de manera paulatina del mangle.

Desde 2015 a la fecha, este colectivo ambientalista se ha preocupado por la extracción de  material vegetal muerto, rehabilitación de los canales primarios, y secundarios, tiene un vivero y reforesta, “un plan de reforestación de manglar más importante para nuestro país”, según la Comisión Nacional Forestal, en Oaxaca.

Con base en su trabajo con las comunidades, el Consejo Estatal de los Humedales, impulsado por la Secretaría del Medio Ambiente de Oaxaca, es  un instrumento de gobernanza en el que convergen diferentes instituciones y sociedad civil, definió 54 humedades distribuidos en la costa oaxaqueña.

 Las familias que habitan las comunidades están comprometidas con la preservación de las especies, y esa tarea compagina con las actividades ecoturísticos. Así, enseñan también a los visitantes la importancia de los humedales y el mangle, cuando deslizan sus lanchas sobre aguas quietas y oscuras que reflejan matices azules, grises y verdes.

 ¿Por qué son importantes los manglares?

De acuerdo con Eduardo Ramírez Chávez, director del Instituto de Ecología de la Universidad del Mar (UMAR), Puerto Ángel, Oaxaca:

*El vocablo mangle es originalmente guaraní y significa ‘árbol retorcido’. La formación vegetal de los manglares tiene aproximadamente entre uno a 30 metros de altura.

*Los manglares son un hábitat de cría crucial para la biodiversidad marina: alrededor de 75% de las especies de pesca comercial pasan parte de su ciclo de vida en estos ecosistemas o dependen de ellos para su alimentación. 

*También protegen las costas con sus densos sistemas de raíces que actúan como amortiguadores naturales contra las marejadas ciclónicas.

*Según datos de la Organización de Naciones Unidas, más de un tercio de los manglares del mundo ha desaparecido en los últimos 100 años. 

*Por ello, proteger los manglares se ha convertido en uno de los retos medioambientales más importantes de los últimos años, y los pobladores de las localidades costeras junto con las autoridades estatales y federales están trabajando por no dejar morir estos cuerpos de agua.

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