Foto: Ilustración/Internet
Citlalli López

“Si no me hubiera defendido, sería una más en la lista de desaparecidas o asesinadas, sería parte de una cifra, pero no, como me defendí de mi agresor, ahora todos me juzgan”, refiere Roxana Ruiz Santiago, joven oaxaqueña presa en el Penal del Bordo de Xochiaca, Estado de México, acusada de exceso de legítima defensa por haber asesinado a Sinaí N., quien la violentó física y sexualmente en su casa en un contexto en donde sólo en este año, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, suman 66 feminicidios en aquella entidad.

La joven de 21 años originaria de Pinotepa Nacional, Oaxaca, y madre de un niño de cuatro años, en una carta relata cómo ocurrieron los hechos y cuestionó la discriminación, maltrato y prejuicios hacia las mujeres en delitos sexuales cometidos en su contra.

Señaló que pese a haber sido víctima de violación no le realizaron pruebas periciales en psicología, no le proporcionaron medicamentos, y aun cuando fue presentada golpeada, no tomaron fotos ni tomaron en cuenta su declaración.

Agregó que los medios de comunicación que conocieron del hecho generaron odio hacia su persona.

“Desde el 8 de mayo soy conocida por los medios de comunicación y los periódicos como la mujer que fue detenida en flagrancia con un cuerpo dentro de un costal; según los medios iba alcoholizada y algunos mencionaron que, hasta drogada, al momento de mi detención. Les dije que sí lo había asesinado, pero que él me había violado y yo sólo quise defenderme. Los policías me hablaron con groserías e inmediatamente me trasladaron a la Procuraduría”, indica.

Roxana fue atacada sexual y físicamente el pasado 8 de mayo en su vivienda en Nezahualcóyotl, Estado de México en donde radica desde los 14 años. El agresor, a quien sólo conocía de vista por trabajar en la misma zona, la presionó para que lo dejara entrar a su vivienda a pasar la noche bajo argumento de que vivía muy lejos.

Ella cedió y le prestó una colchoneta para que durmiera en el piso. Cuando ella estaba en su cama, Sinaí N. la agredió sexualmente.

“Cuando se distrajo tomé una playera y se la puse en el cuello, lo asfixie, sentí miedo, terror, sólo no quería que él lastimara a alguien más. Me sentí sola, denigrada; sentí que no valía nada, sentí que todo era culpa mía por haber confiado en las personas. Crecí en un pueblo en donde todas las personas se conocen, se saludan, las puertas de las casas están abiertas para quien lo necesite”, expone.

Uno de los feminicidios cometidos en Nezahualcóyotl en este año fue el de Andrea N. el 28 de marzo, otro más ocurrió el 13 de abril contra una mujer de 33 años y su hijo de cinco años en su domicilio, uno de los 11 municipios mexiquenses con Alerta de Violencia de Género desde 2015.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.