Foto: JLP
Citlalli López

OAXACA, Oax. Ansiedad, dolor de estómago, miedo e irritabilidad, son algunos trastornos que podrían enfrentar las niñas, niños y adolescentes en el regreso presencial a clases. Los síntomas son transitorios y expertas de la UNAM explican cómo detectar y ayudar a atravesar por esta etapa.

El impacto psicológico es distinto en las diferentes etapas, sin embargo, el común denominador tanto en la población escolar como en las madres, padres o tutores, es el miedo al contagio a la COVID-19, e incluso el fallecimiento de alguno de los miembros de la familia, indicaron María Teresa Monjarás Rodríguez y Laura Hernández Trejo, durante la video conferencia Regreso a clases: la psicología de alumnos y padres.

Monjarás Rodríguez señaló que si bien es cierto el cierre mismo de las escuelas por la pandemia desató una serie de alteraciones psicológicas en la población en general, el retornar a las aulas también tendrá un impacto en este sentido, que debe ser canalizado y acompañado de manera adecuada por las madres y padres de familia.

Los efectos psicológicos podrían ser más fuertes todavía en las familias en donde se registraron decesos. Sin embargo, no en todos los casos podrían presentarse.

Si hablamos de ansiedad, este comportamiento se puede observar en la manifestación de preocupaciones excesivas. Son este tipo de preguntar las que podrían hacerse de manera excesiva niñas y niños ante estos nuevos escenarios: ¿Qué va a pasar si alguien se contagia? ¿Qué va a pasar si tú te contagios mamá? ¿Quién me va a cuidar? Incluso preguntar ¿Si tú te enfermas que tanto riesgo tienes de morir?

Otras conductas podrían reflejarse es querer estar más cerca a la madre o al padre como una manera de asegurarse que va a estar seguro dado que una buena parte de las familias han permanecido en un mismo espacio por mucho tiempo durante esta pandemia.

Otras manifestaciones de la ansiedad pueden ser dolores de estómago, mareos, palpitaciones, náuseas, sudoración excesiva manifestaciones próximas a un ataque nervioso a presentarse ante el escenario escolar. El llanto, estado de ánimo bajo o irritabilidad son otras formas de expresar sus preocupaciones.

Las expertas recomendaron que una manera de ayudarlos es escuchar sus sentimientos y agradecerles el permitir conocerlos sin importar si son de manera negativa o positiva para ayudarles a explorar qué es lo que está pasando dentro de su cabeza, ayudarles a pensar en posibilidades para resolver las situaciones que le están preocupando.

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