Patricia Briseño

OAXACA. Oax. Luego de caminar por más de 300 kilómetros a la caravana migrante le falta un largo trecho para abandonar territorio oaxaqueño, con dirección a la Ciudad de México.

La impaciencia y el desasosiego causa estragos cuando han abandonado el contingente más de la mitad, según versiones de corporaciones de Seguridad Pública de Oaxaca, unas mil personas se apartaron de la columna, entre ellos muchos niños, niñas, embarazadas y adultos con alguna discapacidad.

La tarde de este jueves, el grupo de la caravana por la Justicia, la Dignidad y la Libertad, salió de la población de Ostuta, con destino al municipio de Santiago Niltepec, en jurisdicción del Istmo de Tehuantepec.

Antes de su partida, los participantes se concentraron en el río Ostuta donde se asearon y descansaron. Tomaron fuerzas y relajaron antes de seguir su marcha a Sayula de Alemán, Veracruz.

El caminar es pausado, pero consistente. A diferencia de otras ocasiones esta vez no tienen el apoyo de operadores de camiones de carga pesada que transitan por la carretera Panamericana, pues está la advertencia de que podrían ser sancionados y acusados por el delito federal de tráfico de personas, y serán detenidos por la Guardia Nacional.

En los chats de grupos es recurrente la advertencia: “no des aventón a los migrantes; podrías ser detenido y remitido a la Fiscalía General de la República”. 

La Secretaría de Salud del Estado e IMSS mantienen la unidad móvil que cumple con los protocolos sanitarios apropiados a la complejidad de la movilidad migratoria.

Los migrantes interesados tienen a su alcance servicios de salud reproductiva, primeros auxilios, seguimiento del embarazo, control vectorial, epidemiología, toma de muestra de glucosa, hidratación, así como pruebas rápidas de Covid-19, entre otras. De igual manera se les provee de gel antibacterial, cubrebocas y suero vida oral.

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