¿Tienes episodios de escalofríos sin fiebre? Te decimos qué se esconde detrás de ellos y qué puedes hacer al respecto.

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CIUDAD DE MÉXICO. Normalmente asociamos a los escalofríos con procesos infecciosos (por virus y bacterias). Debido a esto, la mayoría de los episodios se acompañan de fiebre. De hecho, los escalofríos son un mecanismo del cuerpo para calentarse; ya que la “vibración” de tus músculos aumenta tu temperatura interna. Teniendo esto en cuenta, ¿qué hay detrás de los escalofríos sin fiebre?

Ciertamente este tipo de episodios pueden sorprender a muchas personas, en especial a aquellas que están habituadas a experimentarlos en conjunto con la fiebre. Aunque en general los casos de este tipo son benignos, debes estar al tanto de otros síntomas ya que pueden indicar una condición subyacente. Te enseñamos todo lo que deberías saber de los escalofríos sin fiebre.

Los expertos definen a los escalofríos como ‘una sensibilidad en la percepción del frío acompañada con temblores involuntarios’. La experiencia puede durar desde unos minutos a varias horas, y en algunos casos extenderse por varios días (manifestándose a través de episodios a lo largo de este tiempo). Los síntomas de los escalofríos sin fiebre son los siguientes:

  • Aumento de la percepción del frío con independencia de la temperatura del ambiente.
  • “Piel de gallina”.
  • Temblores musculares involuntarios.
  • Debilidad o fatiga.
  • Rechinamiento de dientes (producto de los temblores musculares).
  • Sudoración.
  • Mareos.
  • Náuseas.
  • Malestar general.
  • Somnolencia o letargo.

A pesar de que puedes manifestar estos signos, los escalofríos sin fiebre se suelen desarrollar con independencia de ellos. El sudor frío es un síntoma muy común, de manera que puede potenciar aún más los episodios creando así un efecto bola de nieve (el frío del sudor te hará temblar más).

La mayoría de los cuadros de este tipo son benignos, de manera que de desarrollar los síntomas estos se presentarán con una intensidad leve o moderada. En casos graves puedes manifestar desmayos, alteraciones de la consciencia, coloración azulada de la piel y de los labios (cianosis) y falta de aire. Todo depende de la condición subyacente que esté ocasionando los temblores.

El que no haya fiebre de por medio no implica que sea un proceso benigno, de manera que no dudes en asistir al especialista cuanto antes. Hazlo en especial si los síntomas son repetitivos y no los puedes explicar por los ejemplos dados.

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