En México 2 de cada 8 personas sufren temor a la altura

El mal de altura, o mal de montaña, se produce por una falta de oxígeno a grandes altitudes incluso en un entorno controlado como elevadores o pisos altos en edificios

Agencia

CIUDAD DE MÉXICO. En México un estudio realizado por la escuela de medicina del valle de México a principios de mayo del 2022 dio a conocer que algunas personas padecen este mal, el caso de explicó de la siguiente manera, a medida que aumenta la altitud, el porcentaje de oxígeno en el aire permanece constante, pero la presión atmosférica disminuye, lo que hace que el aire se vuelva más delgado, por lo que hay menos oxígeno disponible. Por ejemplo, en comparación con el aire que se encuentra a nivel del mar, el aire a unos 5800 m de altura contiene solo la mitad de oxígeno.

Los síntomas son los siguientes:

  • Los síntomas comprenden dolor de cabeza, cansancio, náuseas o pérdida de apetito, irritabilidad y, en casos más graves, dificultad respiratoria, confusión e incluso coma.
  • El médico diagnostica los males de altura basándose principalmente en los síntomas.
  • El tratamiento puede incluir reposo, descender a una altitud más baja y en algunas ocasiones tratamiento farmacológico, administración de oxígeno adicional o ambas cosas.
  • Estos trastornos pueden prevenirse ascendiendo de forma gradual y a veces tomando medicación.

La mayoría de las personas pueden ascender entre 1500 y 2000 m en un día sin problemas, pero aproximadamente el 20% de las personas que ascienden hasta 2500 m y el 40% de los que ascienden hasta 3000 m sufren alguna forma de mal de altura. La velocidad de ascenso, la altitud más elevada alcanzada y la altitud para dormir influyen en la probabilidad de desarrollar cualquiera de las principales formas del mal de altura.

Los órganos afectados con mayor frecuencia por el mal de altura son

  • El cerebro (mal agudo de montaña y raramente, edema cerebral de las alturas)
  • Los pulmones (causando edema pulmonar de las alturas)


Factores de riesgo

La probabilidad de sufrir mal de altura varía mucho de una persona a otra. Pero en general, el riesgo aumenta al

  • Sufrir una enfermedad previa por altitud
  • Vivir a nivel del mar o a una altitud muy baja (por debajo de los 900 metros)
  • Subir a mucha altitud demasiado rápido
  • Realizar un esfuerzo excesivo
  • Dormir a demasiada altitud

Las personas que padecen diabetes, enfermedad de las arterias coronarias y enfermedad pulmonar obstructiva crónica leve (EPOC) no presentan mayor riesgo de sufrir mal de altura. Sin embargo, esas personas pueden sufrir dificultades provocadas por dichos problemas médicos crónicos a altitudes elevadas, como consecuencia de los bajos niveles de oxígeno en la sangre (hipoxemia).

La buena forma física no protege contra el mal de altura. El asma generalmente no parece empeorar en las grandes alturas. Así mismo, una estancia de unas semanas en alturas por debajo de 3000 m no parece ser peligrosa para la mujer embarazada ni para el feto.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.