Citlalli López
OAXACA, Oax, Las cortinas a medio abrir dejan pasar un chorro de luz al interior de la habitación de hospital atiborrada de camillas, sillas de ruedas, escritorios y camas estibadas unas sobre otras. En el cuarto yace desmantelado el servicio de oncopediatría del Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”.
El desarme del área ubicada en el ala derecha del segundo piso del nosocomio derivó de la pérdida de acreditación por la falta de insumos, mismos que dejaron de ser suministrados debido a la no comprobación de 12 millones de pesos ejercidos en 2012 de la línea del Seguro Popular.
En contraste, de acuerdo con datos generados en la subdirección general de Administración y Finanzas, el flujo de efectivo por el programa de gastos catastróficos de 2011 a 2013 fue de más de 64 millones de pesos, los cuales sumados a los generados en 2014, aseguraba la operación del área hasta el último mes de 2015.
Sin embargo los medicamentos sólo alcanzaron a cubrir septiembre y el resto del año fue absorbido por donaciones de la Asociación Morando bajo la Esperanza y Casa de la Amistad, así como el gasto de los propios pacientes y personal del área en solidaridad.
En medio de la crisis, durante los meses previos al desmantelamiento del área, un total de 20 niñas y niños fallecieron.
Lo grave es que no fue por el cáncer, ya que eran pacientes controlados, su muerte derivó de causas asociadas que no pudieron ser atendidas por falta de insumos de uso común como son los antimicóticos.
Entre tres de estos casos se encuentra el de Rey David, de 10 años de edad, quien se encontraba hospitalizado por leucemia en recaída y linfoblástica de células B, falleció seis horas antes de que llegara el medicamenteo antimicótico que le ayudaría en la recuperación de la infección grave que presentaba.
Otro caso fue el de Selena Maya, quien a través de donaciones y la cooperación económica del personal médico pudo solventar por una semana la compra de su medicamento. La paciente aguantó sólo unas horas más sin el medicamento. Después de 24 horas a su fallecimiento el insumo llegó al hospital.
Lo mismo ocurrió con José Roberto de tres años de edad, quien tenía leucemia. El niño falleció a falta de nutrición parenteral. El caso fue expuesto ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).
Antes de perder la acreditación en el área de oncopediatría, el hospital operaba con menos de un 40 por ciento de medicamentos citotóxicos, es decir, los específicos para la atención de cáncer, así como antimicóticos esenciales por ser de uso frecuente.
En el escritorio de los Servicios de Salud de Oaxaca quedaron al menos cuatro escritos solicitando medicamentos por 3 millones de pesos para reactivar el área. El recurso nunca llegó.
